
Los principales investigadores en inteligencia artificial y figuras tecnológicas advierten cada vez más que el rápido avance de la inteligencia artificial podría representar riesgos existenciales si no se gestiona adecuadamente. Los gobiernos y las empresas de todo el mundo están debatiendo si la regulación, la competencia o la cooperación internacional es el mejor enfoque para garantizar que el desarrollo de la IA siga siendo beneficioso y controlable.