
En el mundo actual, los consumidores esperan cada vez más que las marcas se involucren en cuestiones sociales y políticas. Eventos recientes, como la controversia sobre la ropa de Nike en Libia, destacan los desafíos que enfrentan las marcas globales al navegar por sensibilidades culturales. Esto plantea preguntas importantes sobre la responsabilidad corporativa y las expectativas de los consumidores.