
A medida que las plataformas digitales median cómo miles de millones encuentran arte, noticias y tradiciones, la sociedad experimenta cada vez más la cultura a través de análisis, comentarios y curaduría en lugar de exposición directa. Este cambio plantea preguntas sobre si la interpretación enriquece o distorsiona nuestra comprensión de las culturas globales y si la experiencia directa sigue siendo posible en un mundo interconectado.