
A medida que los países enfrentan desafíos globales como el cambio climático y las crisis de salud, hay una creciente discusión sobre la importancia de la colaboración educativa a través de las fronteras. Esto es particularmente relevante en un mundo interconectado donde las habilidades y el conocimiento pueden compartirse para abordar problemas urgentes. La efectividad de tales colaboraciones puede moldear las políticas educativas futuras.