
Desde pilas de suplementos hasta experimentos de biohacking, las personas en todo el mundo están tomando cada vez más el control de su salud a través de métodos no probados. Casos recientes destacan tanto los posibles beneficios como los serios riesgos cuando los individuos persiguen una optimización de la salud agresiva sin orientación médica. Esto plantea preguntas sobre dónde debería recaer la responsabilidad.