
A medida que la demanda de suplementos nutricionales continúa creciendo a nivel mundial, han surgido preocupaciones sobre la seguridad y la eficacia. Informes recientes indican que algunos productos pueden no contener lo que afirman o incluso pueden representar riesgos para la salud. Esto plantea la cuestión de si son necesarias regulaciones más estrictas para proteger a los consumidores.