
Las sociedades de todo el mundo debaten cada vez más cómo manejar monumentos, edificios y sitios relacionados con el colonialismo, la esclavitud y el autoritarismo. A medida que la preservación digital crece y las narrativas históricas evolucionan, las comunidades enfrentan preguntas continuas sobre qué historia física mantener en espacios públicos frente a archivar de manera privada.