
Las interrupciones de la cadena de suministro global se han exacerbado por diversos factores, incluidas las tensiones geopolíticas y el cambio climático. Los países están reevaluando sus estrategias para garantizar la resiliencia y la fiabilidad en sus cadenas de suministro. Esta situación plantea preguntas importantes sobre cómo las naciones deben adaptarse para prevenir futuras crisis.