
Las naciones están compitiendo para reducir la dependencia de proveedores de minerales de tierras raras de una sola fuente, críticos para los chips de IA, la energía renovable y la tecnología avanzada. Los gobiernos enfrentan una tensión entre asegurar las cadenas de suministro nacionales y mantener el comercio global abierto. Este debate dará forma a la accesibilidad tecnológica y al poder geopolítico en los próximos años.