
Las ciudades de todo el mundo enfrentan cada vez más los impactos del cambio climático, desde el calor extremo hasta las inundaciones. A medida que las poblaciones urbanas crecen, es vital considerar cómo adaptar la infraestructura y las condiciones de vida para mitigar estos efectos. Encontrar el equilibrio adecuado en la planificación urbana puede influir significativamente en la resiliencia de la comunidad frente a los desafíos climáticos.