
Informes recientes destacaron los graves riesgos para la salud de la exposición a pesticidas, particularmente para poblaciones vulnerables como los bebés no nacidos. Esto ha suscitado preguntas sobre la seguridad de las prácticas agrícolas en todo el mundo. A medida que los países reconsideran sus políticas, el debate sobre el equilibrio entre la productividad agrícola y la salud pública se intensifica.