
Estudios recientes muestran que una sola dosis de psilocibina provoca cambios cerebrales medibles vinculados a una mejora en los resultados de salud mental. Varios países y grupos políticos están reconsiderando restricciones de décadas, mientras que empresas biotecnológicas están recaudando millones para ensayos clínicos dirigidos al PTSD y la depresión.