
Francia está investigando actualmente un masivo ciberataque que comprometió su base de datos fiscal nacional, exponiendo información personal sensible de millones de ciudadanos. Ataques similares han afectado a sistemas gubernamentales en todo el mundo en los últimos años. Estas violaciones plantean preguntas urgentes sobre quién asume la responsabilidad cuando datos críticos de los ciudadanos caen en manos equivocadas.