
Los gobiernos y las empresas aeroespaciales están financiando cada vez más tecnologías de aeronaves híbrido-eléctricas y sostenibles para reducir las emisiones de la aviación. Estos programas experimentales representan un cambio en la forma en que la industria aborda la responsabilidad ambiental, pero el debate continúa sobre si este es el uso más efectivo de los recursos en comparación con las mejoras incrementales en la eficiencia de las aeronaves convencionales.