
Informes recientes destacan preocupaciones sobre los privilegiados que se benefician de información geopolítica confidencial antes de que se haga pública. Esta práctica plantea preguntas sobre la equidad en los mercados y si la seguridad nacional debería intersectar alguna vez con el comercio financiero. Los votantes de todo el mundo están divididos sobre cómo los gobiernos deberían equilibrar la libertad del mercado con la prevención de la explotación de información sensible.