
Las empresas de IA están obteniendo grandes cantidades de texto, imágenes y datos para entrenar modelos, incluidos libros raros y material protegido por derechos de autor a menudo obtenidos sin el consentimiento del creador. Esta práctica plantea preguntas sobre los derechos de propiedad intelectual, la compensación a los artistas y si el desarrollo de IA debería operar bajo reglas diferentes a las del uso de medios tradicionales.