
Los multimillonarios de la tecnología y los investigadores están financiando cada vez más proyectos para extender drásticamente la vida humana o lograr la vida indefinida. Este cambio plantea preguntas sobre si la humanidad debería buscar la inmortalidad biológica, quién tendría acceso a ella y qué consecuencias podría tener para la sociedad, los recursos y el significado.