
Recientes casos de fraude artístico de alto perfil que involucran falsificaciones de obras maestras valoradas en millones han renovado el debate sobre los métodos de autenticación. A medida que el mercado del arte crece a nivel mundial, los expertos cuestionan si la experiencia tradicional por sí sola puede prevenir las falsificaciones, o si nuevas tecnologías podrían proteger mejor a los compradores e instituciones en todo el mundo.