
Investigaciones recientes destacan diferencias marcadas entre la Generación Z y las generaciones mayores en sus enfoques hacia el trabajo, la cultura y el activismo. Los jóvenes están remodelando instituciones y desafiando normas establecidas, mientras que algunos se preguntan si el idealismo se traduce en un impacto real. Esto plantea preguntas fundamentales sobre la capacidad y el progreso generacional.