
Informes recientes revelan que las empresas de tecnología pueden rastrear a los usuarios a través de identificadores de dispositivo sin consentimiento explícito. A medida que el rastreo digital se vuelve más sofisticado, los gobiernos de todo el mundo están debatiendo si las leyes de notificación obligatoria deberían proteger la privacidad del usuario o si crearían cargas innecesarias en el desarrollo tecnológico.