
Líderes religiosos de todo el mundo, incluido el Papa León, han expresado recientemente su preocupación por el papel de la IA en la guerra y han pedido que se regule. Al mismo tiempo, la espiritualidad y la religión continúan evolucionando a nivel mundial, con una disminución de la membresía en algunas tradiciones mientras surgen nuevos movimientos espirituales. Esto refleja una tensión más amplia entre el progreso tecnológico y los marcos éticos tradicionales.