
Incidentes recientes muestran sistemas de IA gestionando negocios reales—desde ordenar suministros hasta manejar interacciones con clientes—con resultados mixtos. A medida que las empresas de juegos y tecnología exploran herramientas de gestión de IA, surge la pregunta: ¿debería la inteligencia artificial manejar decisiones operativas que afectan a personas y recursos reales?