
Los minerales críticos como las tierras raras y el litio son esenciales para la energía limpia, la defensa y la tecnología; sin embargo, sus cadenas de suministro están concentradas en unos pocos países. Las naciones debaten cada vez más si acumular estos recursos, controlar las exportaciones o mantener el comercio internacional abierto para mantener los precios estables y la innovación fluyendo.