
A medida que las economías globales se recuperan de la pandemia, el equilibrio entre la creación de empleo y la sostenibilidad ambiental está bajo escrutinio. Muchos argumentan que priorizar los empleos puede estimular el crecimiento, mientras que otros advierten que descuidar las regulaciones ambientales podría llevar a consecuencias a largo plazo. Este debate es cada vez más relevante a medida que los países buscan reconstruir sus economías.