
Nuevos informes cuestionan si América podría sostener una guerra prolongada con China, planteando preocupaciones sobre las cadenas de suministro globales, la tecnología y las posibles consecuencias ambientales. Los científicos advierten que cualquier conflicto importante entre las dos potencias tendría impactos mundiales sin precedentes. El escenario nos obliga a considerar la resiliencia de la humanidad en una era de competencia entre grandes potencias.