
A medida que los paisajes mediáticos se vuelven más restringidos, crecen las preocupaciones de que la diversidad lingüística pueda verse afectada. La libertad de los medios limitada puede impactar cómo se representan y utilizan los idiomas, influyendo en el discurso público. Esto plantea preguntas sobre la importancia de proteger las expresiones lingüísticas diversas en un mundo cada vez más globalizado.