
A medida que las herramientas de generación de imágenes por IA se vuelven comunes, los debates se intensifican sobre la autenticidad, el crédito artístico y la transparencia para el consumidor. Fotógrafos, cineastas y audiencias de todo el mundo se están cuestionando si los visuales creados por IA necesitan una clasificación distinta o si la distinción pronto se volverá irrelevante.