
A medida que el consumo de música se desplaza hacia las plataformas de streaming, muchos artistas están expresando su preocupación por las implicaciones financieras para sus carreras. El debate se centra en si los servicios de streaming compensan de manera justa a los músicos en comparación con las ventas tradicionales. Esta discusión en curso ha ganado impulso entre artistas y partes interesadas de la industria en todo el mundo.