
La industria del fitness está dividida entre aquellos que persiguen el máximo tamaño muscular y aquellos obsesionados con un porcentaje de grasa corporal ultra bajo. Las redes sociales muestran constantemente transformaciones dramáticas de antes y después que prometen ambos. Este debate afecta los programas de entrenamiento, las dietas y las elecciones de suplementos en todo el mundo.