
Con el creciente impacto del cambio climático, incluidos eventos climáticos severos como inundaciones y tormentas, la industria de la aviación enfrenta desafíos significativos. Invertir en aviación resistente al clima podría ayudar a proteger la infraestructura y mejorar la seguridad. Sin embargo, la urgencia y la asignación de recursos para tales inversiones sigue siendo un tema de debate.