
Los científicos son cada vez más capaces de la de-extinción a través de la modificación genética, con empresas que ahora apuntan a especies como el antílope quagga africano. Mientras tanto, los investigadores también están modificando genéticamente animales vivos como los beagles para beneficios humanos. Esto plantea preguntas fundamentales sobre el papel de la humanidad en la configuración de la naturaleza y si deberíamos resucitar el pasado o invertir en proteger el presente.