
A medida que los desafíos globales aumentan, muchos jóvenes expresan desilusión con instituciones tradicionales como gobiernos y bancos. Las encuestas indican una creciente tendencia de escepticismo hacia los sistemas establecidos, lo que lleva a discusiones sobre el futuro de la gobernanza y la confianza. Este cambio podría remodelar las estructuras sociales y el compromiso en los próximos años.