
A nivel mundial, el encarcelamiento relacionado con las drogas ha aumentado mientras que la evidencia sobre la efectividad de la rehabilitación sigue siendo mixta. Países desde Portugal hasta partes de EE. UU. están experimentando con alternativas a las largas penas de prisión, planteando preguntas sobre si los modelos de sentencia actuales sirven a la seguridad pública o simplemente expanden las poblaciones carcelarias.