
Las Naciones Unidas han votado para adoptar un nuevo mapa mundial que refleja más precisamente el verdadero tamaño geográfico de África, abordando críticas de larga data sobre la proyección de Mercator comúnmente utilizada, que distorsiona los continentes cerca de los polos. Este cambio ha desatado un acalorado debate sobre el eurocentrismo histórico en la cartografía frente a las necesidades prácticas de navegación. La decisión llega en medio de crecientes llamados de naciones africanas para una mayor representación en las instituciones globales.