
En naciones desarrolladas y en desarrollo, los adultos jóvenes están viviendo cada vez más con sus padres y familiares extendidos debido a los costos de vivienda y las presiones económicas. Esto revierte décadas de tendencias de familia nuclear en las sociedades occidentales, mientras refleja normas de larga data en muchas culturas asiáticas y africanas. El cambio plantea preguntas sobre si esto representa una adaptación económica, una preferencia de estilo de vida o una pérdida de independencia.