
A medida que los avances en la ingeniería genética y la biotecnología crecen, las discusiones sobre sus implicaciones para la humanidad se intensifican. Los defensores argumentan que las mejoras podrían llevar a vidas más saludables, mientras que los críticos expresan preocupaciones sobre la ética y las posibles divisiones sociales. Este debate es crucial mientras reflexionamos sobre el futuro de las capacidades humanas.