
Los recientes avances en interfaces cerebro-computadora y mapeo neural han acercado la subida de la mente de la ciencia ficción a la realidad. Empresas y laboratorios de todo el mundo están compitiendo para digitalizar la conciencia, planteando preguntas sobre la identidad, la inmortalidad y lo que significa ser humano. Este debate afecta a todas las sociedades, ya que la tecnología podría cambiar fundamentalmente la vida, la muerte y la evolución humana.