
El activismo de las celebridades se ha vuelto cada vez más visible en las redes sociales y en las ceremonias de premios, con algunas estrellas aprovechando sus enormes seguidores para influir en la opinión pública sobre asuntos de políticas. Esta tendencia plantea preguntas sobre el papel que deben desempeñar los artistas en el discurso político y si la fama otorga automáticamente credibilidad en temas complejos.