
Las recientes acciones legales contra gigantes de las redes sociales como Meta destacan las crecientes preocupaciones sobre la seguridad de los jóvenes en línea. A medida que las interacciones en línea influyen cada vez más en la vida de los jóvenes, el debate sobre cómo protegerlos mientras se fomenta la innovación sigue siendo crítico. Esto plantea preguntas sobre el equilibrio entre la libertad de expresión y la protección de los usuarios vulnerables.