
Los gobiernos de todo el mundo enfrentan difíciles decisiones presupuestarias a medida que crecen las demandas de gasto público. Las recientes discusiones presupuestarias desde Nueva York hasta Israel destacan la tensión entre mantener los sistemas de salud e invertir en construcción e infraestructura. Este intercambio afecta el crecimiento económico, los resultados de salud pública y la prosperidad a largo plazo en cada nación.