
La exposición constante a crisis globales como las tensiones entre EE. UU. e Irán, las guerras en Ucrania y el Medio Oriente, y las elecciones de alto riesgo en Armenia y Perú crea un flujo interminable de información que induce ansiedad. La investigación muestra que este tipo de consumo crónico de noticias impacta directamente en la capacidad de atención, la fatiga de decisión y la producción personal. Millones están luchando por mantenerse productivos mientras se sienten abrumados por los eventos mundiales.