
Los jóvenes en todo el mundo están cada vez más comprometidos con los problemas cívicos que afectan a sus comunidades, desde la educación hasta el clima y el empleo. Los gobiernos y las organizaciones están explorando diferentes mecanismos para incluir de manera significativa las voces de los jóvenes en la toma de decisiones locales. Esto plantea la pregunta de qué enfoques empoderan de manera más efectiva a los ciudadanos más jóvenes para dar forma a las políticas que impactan su futuro.