
A medida que las naciones compiten en el desarrollo espacial, los recursos se están asignando entre proyectos ambiciosos como bases lunares y misiones a Marte frente a tecnologías prácticas que benefician a la Tierra, desde comunicaciones por satélite hasta monitoreo climático. La Semana Mundial del Espacio destaca esta tensión entre explorar nuevas fronteras y resolver desafíos planetarios inmediatos.