
Los disturbios en París han dejado calles llenas de coches quemados y vidrios rotos después de que las protestas escalaran en saqueos. Intranquilidad similar está afectando cada vez más la infraestructura de entrega en múltiples países. Esto plantea preguntas sobre la fiabilidad de las cadenas de suministro del comercio electrónico global durante disturbios civiles.