
Las economías globales enfrentan presiones competitivas: la IA ofrece oportunidades de crecimiento raras, mientras que las tensiones en el Medio Oriente, la volatilidad de las divisas y las interrupciones comerciales crean incertidumbre. Los responsables de políticas en todo el mundo deben decidir dónde enfocar recursos y atención a medida que estas fuerzas remodelan los mercados internacionales y los patrones de inversión.