
Los residentes de Hong Kong intentaron desesperadamente advertir a las autoridades en múltiples ocasiones antes de que estallara un incendio mortal, pero esas advertencias fueron ignoradas, según informes. Las víctimas fueron enviadas de un departamento a otro sin que nadie tomara acción. La tragedia ha dejado a muchos cuestionando cómo pudo ocurrir tal fallo en una ciudad moderna.