
Los principales minoristas enfrentan un nuevo escrutinio después de que informes revelaron vínculos en la cadena de suministro con prácticas laborales poco éticas en países en desarrollo. Las plataformas de comercio electrónico global deben monitorear constantemente a los proveedores mientras los compradores votan con sus billeteras. Esta tensión entre conveniencia, precio y ética afecta a cada comprador en línea, independientemente de dónde viva.