
A lo largo de la historia, filósofos desde los estoicos hasta los minimalistas modernos han debatido si las posesiones materiales mejoran o perjudican el bienestar humano. Algunas culturas valoran la acumulación como seguridad; otras ven el desapego como iluminación. La pregunta sigue siendo: ¿la simplicidad nos libera o nos deja vulnerables?