
Los líderes agrícolas globales están debatiendo cada vez más cómo modernizar la agricultura a través de tecnologías digitales como la agricultura de precisión y el análisis de datos. Mientras tanto, los métodos agrícolas tradicionales siguen siendo esenciales para la seguridad alimentaria en muchas regiones. Esta tensión entre la innovación y las prácticas probadas afecta a los agricultores, los responsables de políticas y la seguridad alimentaria en todo el mundo.