
A medida que aumentan las tensiones globales y las empresas reevaluan sus operaciones tras recientes incidentes geopolíticos y de aviación, muchas firmas están presionando a los empleados para que regresen a las oficinas físicas. Las políticas de trabajo remoto varían enormemente entre países, con algunos viendo importantes ganancias de productividad mientras que otros informan sobre desafíos de colaboración. El debate continúa dividiendo a trabajadores, gerentes y ejecutivos en todo el mundo.